La Cámara Venezolana del Calzado y Componentes (Cavecal),
solicitará al Gobierno la aplicación de medidas de
salvaguardia a la industria nacional, en virtud de los altos
niveles de ilícitos aduaneros que compiten en desigualdad
de condiciones con la producción local, dijo su presidente,
Stefano Di Loreto.
Explicó que según estudios adelantados, la Comisión
Antidumping y Sobre Subsidios y del Ministerio de Industria
Ligera, los ilícitos aduaneros recrudecieron en el último
semestre de 2004 y amenazan con duplicarse en 2005. "El contrabando,
la subfacturación, el subconteo y la triangulación
de productos, afectan la producción nacional y el empleo".
El sector está integrado por 275 empresas establecidas
a nivel nacional, que generan aproximadamente 6.000 empleos
directos y cerca de 30.000 indirectos. "Cifras bastante
bajas al compararlas con 1995, cuando el sector calzado
contaba con 600 establecimientos, que generaban 12.000 empleos
directos y alrededor de 60.000 indirectos al trabajar a
plena capacidad".
Según Cavecal, el consumo aparente de calzados en
el país es de 40 millones de pares al año; aproximadamente
1,8 pares por habitante. De ese total, 10 millones son
suministrados por la producción local, 15 millones
son legalmente importados (Brasil y Colombia), 8,5 millones
provienen ilegalmente de Asia y otros 7 millones ingresan
de manera ilícita y desde varios orígenes.
Precisó que según los registros de las Naciones
Unidas, China exporta a Venezuela 3,5 millones de pares,
mientras que en las aduanas nacionales sólo se
contabilizan 240.000 pares. Indonesia registra en el
organismo internacional exportaciones a Venezuela por
8.600 pares pero se reportan en las aduanas 3,3 millones;
igual sucede con Malasia, cuya diferencia es de 456.000
ante la ONU y 2,4 millones de pares en el país.
"Se está empleando la triangulación o la falsificación
de certificados de origen"._ML