La administración de Hugo Chávez inició el
camino para ensanchar el rol del Estado en la economía
con la creación de instituciones financieras, destinadas
a dar microcréditos a sectores que habían permanecido
excluídos del sistema bancario tradicional.
La experiencia no ha sido del todo exitosa. La memoria y
cuenta que entregó el ministro de Finanzas, Nelson Merentes,
a la Asamblea Nacional, indica que el Banco del Pueblo Soberano
y el Banco de Desarrollo de la Mujer registran pérdidas
en el ejercicio de 2004.
El Banco del Pueblo muestra un resultado negativo de 3 mil
737 millones de bolívares y en general el desempeño
es poco alentador.
Los ingresos operativos suman 5 mil 556 millones de bolívares,
mientras que los gastos de personal y administrativos superan
abiertamente esta cifra y se ubican en 9 mil 293 millones
de bolívares.
De acuerdo con el balance publicado, el 40% de los préstamos
otorgados por el Banco del Pueblo tiene problemas de pago
mientras que en el resto del sistema financiero la tasa de
morosidad es inferior a 2%.
Los gerentes de la institución destacan en un aparte
dedicado a "los obstáculos en la gestión" la "ausencia
de una base tecnológica propia, para dar respuesta en
un corto tiempo a las solicitudes crediticias recibidas de
todo el territorio nacional".
El Banco de Desarrollo de la Mujer registra pérdidas
en 2004 por el orden de 1.477 millones de bolívares y
las cifras del balance publicado apuntan a una morosidad de
52%.
Analistas estiman que si las nuevas empresas públicas
y los centros de desarrollo endógenos -pilar fundamental
de la estrategia para sustituir importaciones- no logran convertirse
en organismos que puedan caminar sin la chequera gubernamental,
el desequilibrio de las finanzas del Estado irá en aumento
y obligará a un severo ajuste cuando declinen los precios
del petróleo.
Otro punto de preocupación es el crecimiento de la deuda.
En términos del PIB la carga aumenta de 29,6% del producto
en 1999 a 39% al cierre de 2004, un nivel que si bien es inferior
al de los principales países de la región, tiene
un impacto importante en el presupuesto.
En la memoria y cuenta del Ministerio de Finanzas se afirma
que el pasado año "la deuda pública constituyó
el principal rubro de distribución de los pagos del presupuesto
con un monto de 12,6 billones de bolívares".
Este monto duplica lo que se le entregó a los organismos
descentralizados, supera en 4 billones lo destinado a las
gobernaciones y prácticamente triplica lo asignado a
las universidades, institutos y colegios universitarios.-VS