MARIELA LEON
EL UNIVERSAL
A seis de meses de reanudado el diálogo con el Gobierno,
los industriales consideraron que los "resultados no han sido
totalmente satisfactorios", aunque directivos de Conindustria
excluyeron de su apreciación a "algunas instancias como
la AN y el Seniat".
Según Lope Mendoza y Juan Francisco Mendoza, presidente
y presidente ejecutivo de ese organismo, se ha puesto en entredicho
la garantía de la propiedad privada y la vigencia del
libre ejercicio en la actividad económica, comprometiendo
la producción, la inversión y el empleo de la industria
no petrolera.
Hicieron mención específica a la decisión
de paralizar la explotación de las minas no metálicas
en Cojedes, que "está afectando el desempeño de
la manufactura en lo que va de 2005 y que puede llevar a
la pérdida de puestos de trabajo y cierres de empresa".
También incide en el comportamiento de las factorías
la Ley de Tierras "y su posible aplicación sobre
los terrenos donde están ubicadas las empresas industriales,
lo cual es ilegal, debido a que el ámbito de aplicación
de dicha ley se circunscribe únicamente a las tierras
rurales y no urbanas. La ordenación urbanística
es competencia del Poder Municipal y es bajo esa normativa
que se define el uso de los terrenos en los cuales funcionan
las industrias".
No obstante, sostuvieron su preocupación por la
reforma a ese texto legal que se discute en la Asamblea
Nacional, "se amplía el ámbito de aplicación
de normas que terminan interviniendo la garantía
de los derechos de propiedad y el ejercicio de libertad
económica".
Baja demanda
En un repaso de la Encuesta Coyuntura, que
recoge el pulso sectorial para el último
trimestre de 2004, destacan aumento de la producción
industrial en todos los sectores; sólo en
Alimentos y Metálicas Básicas el crecimiento
fue menor, consecuencia de las importaciones del
Gobierno, sin aranceles.
Se observa una expansión sostenida de
la capacidad utilizada del parque industrial,
al pasar de 44,9% en el tercer trimestre de
2003 a 58,8% en el cuarto trimestre de 2004.
Destacaron que 80% de los consultados prevé
una disminución de la demanda para el corto
plazo.
Y aunque descendió la incidencia del
factor "incertidumbre política" en el
quehacer industrial, Mendoza aseguró
que persiste ese componente.