La Asamblea Nacional aprobó
anoche, en segunda discusión, la Ley de Ilícitos
Cambiarios, con los votos favorables de la bancada gubernamental
y el voto negativo de los partidos opositores.
Uno de los aspectos más resaltados, y también
criticados, de ese instrumento es la magnitud de los castigos,
especialmente los referidos a la prisión por las irregularidades
cambiarias.
Si bien la subcomisión de la Asamblea Nacional (AN)
que realizó el proyecto de ley rebajó las penas
con respecto al texto inicial, representantes del sector
privado alertaron que las consecuencias de este instrumento
legal sobre las pequeñas y medianas empresas serán
negativas.
En todo caso, la instancia parlamentaria atendió
algunas de las consideraciones realizadas por los interesados
durante el período de consulta pública y,
por ello, disminuyó de 14 años de prisión
previstos en el proyecto inicial como pena máxima,
hasta un límite de 7 años, que son sometidos
a discusión por parte de la AN.
En términos generales, la Ley de Ilícitos
Cambiarios aprobada anoche castigará a quienes
realicen operaciones que estén al margen de las
previsiones legales contenidas en los convenios cambiarios
vigentes.
Esto representa castigo a quienes violen las disposiciones
del control de cambio ya sea comercializando divisas,
desde pequeños hasta altos montos; ofreciendo
arrendamiento o venta de bienes y servicios en moneda
diferente al bolívar o instigando a cometer
ilícitos cambiarios.
Retraso en el FEM
La discusión de la solicitud de un voto de censura
en contra del ministro de Interior y Justicia,
Jesse Chacón, retrasó en la sesión
de ayer la aprobación de dos leyes económicas.
La reforma del Fondo de Estabilización
Macroeconómica (FEM) aguardó en
la agenda para recibir la primera discusión
por parte de la AN.
Pasadas las 7 de la noche se inició
el debate de la reforma de la Ley del FEM,
que contempla que los ahorros se iniciarán
a partir del próximo año.
Según la propuesta presentada, el
mecanismo se nutrirá de los ingresos
excedentes que tenga el Ejecutivo Nacional.
El proyecto indica que si luego de la
ejecución del gasto quedan saldos
superavitarios, una cantidad no menor
a 20% se entregará al Fondo. Pdvsa
quedará excluida de los aportes,
debido a que lo realizará el Gobierno
Central.
Los retiros quedarán condicionados
a períodos de disminución
de ingresos nacionales en comparación
con los últimos tres años
o situaciones de emergencia.