Como "una opinión sumamente comprometida y sesgada", calificó
el vicepresidente José Vicente Rangel el informe del instituto
Diálogo Interamericano (DI), que señala a Venezuela
y Haití como países que "apenas" pueden ser "consideradas
como democracias".
A su juicio "algunos pretenden dar lecciones de democracia
y en el fondo no son demócratas. Lo que hacen es respaldar
políticas profundamente antidemocráticas".
Rangel destacó que en América Latina "no hay
país más democrático" y el cual ejerza "más
cabalmente" la democracia que Venezuela. Citó como
ejemplo el acto de naturalización de 17.504 personas.
"Este acto es democrático: incorporar a miles de personas
que estaban relegadas y marginadas a la actividad ciudadana".
"Iglesia porrista"
Consultado sobre el nuevo enfrentamiento verbal entre la
Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y el presidente
Hugo Chávez, Rangel dijo que es la jerarquía
católica la que "pelea" con el Gobierno.
"Lamentablemente porque este es un gobierno católico,
integrado por gente que es católica", agregó
Rangel al tiempo que resaltó: "las encuestas nos
dicen que 75% respalda a Chávez. Hay que pensar
que ese 75% es católico y por tanto necesita de
la Iglesia".
Dijo que el Gobierno no puede entender que haya "una
iglesia antichavista, porrista (refiriéndose
al presidente de la CEV, Baltazar Porras) que permanentemente
está en actitud hostil al Gobierno cuando aquí
no se le ha hecho nada".
Aseguró que no está planteada una reunión
con la CEV. "¡Ojalá! Yo quisiera hablar. Yo
soy católico, apostólico, romano, venezolano,
chavista y quiero hablar. No me han invitado. Ojalá
me hubieran invitado a la (84 Asamblea de la) CEV.
Yo hubiera expuesto mi punto de vista".
Preocupado por la OEA
Sobre la reunión que sostuviera el pasado miércoles
con el jefe de la misión evaluadora de la
Organización de Estados Americanos (OEA),
el argentino Rubén Perina, Rangel dijo que
le expresó "que en cierta medida siente preocupación"
por la participación de los observadores
en los procesos electorales venideros, "porque
venimos de la experiencia de los observadores
como el Centro Carter y la OEA, que después
que se prestaron con muy buena intención,
resulta que los descalificaron".
Reiteró la bienvenida a la observación,
porque creen en la transparencia del proceso,
pero "hay gente que sabe de antemano que está
derrotado y la presencia o no de la OEA no les
importa, como quedó demostrado con el referendo
revocatorio"._MLD