SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
El Banco Central de Venezuela (BCV) poco a poco pierde la
capacidad de restringir la cantidad de dinero que está
en poder del público, y ya ni siquiera sus intervenciones
en el mercado evitan que la liquidez alcance un pico histórico
de 53,5 billones de bolívares.
De acuerdo con las cifras del propio emisor, el registro
alcanzado al 22 de julio representa un incremento de 17,7%
en lo que va de año; sin embargo, el mayor salto se concretó
en el transcurso del mes pasado cuando la liquidez repuntó
5,5%, lo que se traduce en un aumento de casi tres billones
de bolívares en apenas cuatro semanas.
La expansión del gasto público derivada de los
altos precios petroleros, así como el mantenimiento
del control de cambio y las periódicas entregas de
utilidades cambiarias son factores que mantienen una gran
cantidad de dinero dentro de la economía.
Efecto adverso
El BCV enfrenta problemas para reducir la cantidad
de dinero en la calle, pues, pese a que recoge más
dinero que antes con las operaciones de absorción,
no se logran objetivos concretos.
Los rendimientos que paga el emisor por las adjudicaciones
de certificados de depósitos y bonos de Deuda
Pública Nacional (DPN) con pacto de recompra
han bajado en los últimos meses (la tasa en
junio era de 11,72%), pero el BCV ahora ofrece estos
instrumentos a plazos menores.
Entre mayo y junio se han registrado operaciones
de restricción de liquidez cuyos plazos máximos
son de 53 días, cuando a principios de año
se han concretado algunos con vencimientos a 91
días. Tal situación no sólo incrementa
el costo de los instrumentos, sino que además
genera el efecto contrario al deseado.
Del total de 53,5 billones de bolívares
de liquidez, un total de 712,9 millardos se
derivaron de los intereses que generaron las
operaciones de absorción que realiza el
propio ente emisor, pues los rendimientos que
paga el BCV impactan en la liquidez.
Suma y sigue
El problema no se centra solamente
en este efecto, sino que los intereses
de la política monetaria provocan
altos costos para el instituto emisor.
Los rendimientos cancelados entre enero
y junio de este año son 36,5% mayores
a los registrados en igual período
del año pasado, cuando el BCV entregó
522 millardos de bolívares por
intereses por los certificados de depósitos
y los DPN con pacto de recompra.
La tendencia alcista que mantiene
la liquidez monetaria podría
acentuarse, una vez que el central
entregue al Ejecutivo 1,6 billones
de bolívares por concepto de
utilidades cambiarias del primer semestre.
Pero la presión también
aumentará una vez que se constituya
el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden)
con cuyos recursos se cancelará
deuda externa, lo que liberará
las partidas que fueron definidas
para tal fin en el presupuesto nacional
de este año.
Todo este cuadro genera tensión
en los precios de productos al consumidor
y, de hecho, la meta inflacionaria
de 15% delimitada por el Gobierno
para este año ya no podrá
ser cumplida. El registro del emisor
indica que el IPC anualizado a julio
se ubica en 15,3%.