La iglesia de la Misericordia, ubicada en el barrio El Winche
de Fila de Mariches, la cual es atendida por la congregación
de las hermanas Laura y los padres salesianos, fue invadida
por las llamadas Unidades de Batalla Endógenas con el fin
de establecer un Comando de Seguridad Militar, integrado por
la Guardia Nacional.
La asesora jurídica de la congregación, Marielba
Barboza Morillo, explicó que esta invasión no sólo
transgrede los derechos de la comunidad, sino que viola el
concordato celebrado entre la Santa Sede y Venezuela, convenio
que otorga protección jurídica a esta iglesia.
Esta congregación fue estatuida como Vicaría
de Santa Catalina por la Arquidiócesis de Caracas.
El miembro fundador de esta iglesia, Luis Perico, aseguró
que a pesar de los esfuerzos realizados por la iglesia
y la comunidad la construcción de esta estructura
no ha sido finalizada, por lo que no se cuenta siquiera
con servicio eléctrico.
Tanto Barboza como Perico coincidieron en que una estructura
que busca prestar un servicio comunitario en nombre
de la Iglesia católica "no puede ser un galpón
en el que se guaden armas".
"A pesar del precario estado de la infraestructura,
cuyas bienhechurías pertenecen a las hermanas
Laura, el padre Pablo, párroco de la iglesia,
llevaba a cabo las misas todos los domingos y se realizaban
bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, entre
otros servicios comunitarios tales como cursos de
corte y costura, peluquería, primeros auxilios
y mecánica automotriz", sostuvo Perico.
Igualmente el laico señaló que las presiones
por parte de la coordinadora de la UBE, María
Cecilia Cárdenas, comenzaron desde que Enrique
Mendoza, ex gobernador del Estado Miranda, no resultara
electo en los pasados comicios regionales.
La profesional del Derecho aseguró que toda
la comunidad del barrio El Winche apoya a la congregación
y no está de acuerdo con la "medida arbitraria"
que tomó el grupo adepto al oficialismo.
Según Barboza los residentes del barrio han
sido amenazados por la UBE tras haberse manifestado
en rechazo a las acciones tomadas por ésta.
La asesora jurídica informó que los
miembros de la iglesia de la Misericordia presentarán
en los próximos días la denuncia ante
las autoridades eclesiásticas, el nuncio
apostólico y la Santa Sede, pues según
afirma "se violentó la ley de concordato,
colocando por primera vez a Venezuela como agresora
de la Iglesia católica".
Con la colaboración de Sasha
Ackerman Gutiérrez