JOSEPH POLISZUK
EL UNIVERSAL
Muchos de los damnificados del área metropolitana de
Caracas no saben que el Ministerio para la Vivienda y Hábitat
pospuso el operativo que tramitará las gestiones que
deben hacer para que el Gobierno les compre una casa.
La noticia sorprendió ayer a Maritza Carvajal, quien
supone que un buen grupo de víctimas de tragedias naturales
hoy perderá parte del día a las puertas de Fuerte
Tiuna, adonde habían pautado la actividad.
"Qué van a hacer con todo ese gentío que va
a ir mañana, porque creo que un montón de gente
no sabe que suspendieron la jornada", preguntaba la vecina
del sector La Veguita, de la parroquia La Vega, donde
vive sola con dos hijos en una casa que Protección
Civil certificó como riesgosa después de las
lluvias de febrero de 2005.
Del otro lado de la capital, los damnificados de las
zonas aledañas a la autopista Caracas-La Guaira
tampoco conocían la decisión que pospuso la
atención de damnificados a una jornada que se realizará
en las instalaciones militares de El Valle durante los
primeros días de agosto.
Rusbely Martínez, por ejemplo, interpretó
la noticia como un engaño. La vecina del barrio
Nuevo Día pide a las nuevas autoridades del Ministerio
para la Vivienda y Hábitat que no subestimen
a los damnificados.
El viceministro Jorge Rodríguez les dio la
cara el pasado jueves, se comprometió a atenderlos
esta semana. Basado en el hecho de que 22 de los
88 funcionarios que quedan en el Ministerio estaban
entregados al estado Vargas, donde iniciaron los
operativos, sólo les pidió esperar hasta
hoy. Sin embargo, Martínez destacó que
no entiende qué pasó: "La jornada de La
Guaira supuestamente terminó".
También desde el barrio Nuevo Día,
Auri Polanco se queja del anuncio que posterga
los trámites que debe formalizar para salir
de la deteriorada casa en la que hace su vida
con cuatro hijos. Fue una de las que amaneció
el jueves a las puertas de la alcabala número
3 de Fuerte Tiuna.
Recuerda que el frío de la madrugada del
miércoles y los exhortos de varios militares
no mellaron las ganas de hacer una cola nocturna
que prometía los primeros puestos en una
cola por vivienda.
Un militar pidió a Polanco y al resto
de los aproximadamente 80 damnificados que
la acompañaban a pasar el resto de la
noche en sus casas, pero hasta él desistió
de la idea cuando fue hasta el Poliedro de
Caracas para comprobar que la convocatoria
había sido hecha a través de un
cartel que aseguraba que el Gobierno procesaría
los expedientes de los habitantes de Caracas
a través de una jornada que tendría
sede en Fuerte Tiuna.
El resto de la historia ya es conocida:
sin pancartas pero con las cobijas de muchos
de los que pasaron la noche a las puertas
de las instalaciones militares, un grupo
de damnificados bloqueó por dos horas,
aproximadamente, la autopista Valle-Coche.
La manifestación terminó cerca
de las 11 am, poco antes de que el viceministro
advirtiera a los damnificados que estaban
trabajando para canalizar respuestas en
un ministerio que apenas habían recibido
hace menos de un mes. De cualquier forma,
los manifestantes temen que pasen los
días y no gestionen sus casos. Las
vecinas de Nuevo Día agregan que
corre un rumor que señala que sólo
habrá una jornada para lo que queda
de año, por lo que exhortan a las
autoridades a portarse con más seriedad.