JEANETTE HERRERA
EL UNIVERSAL
En la blogósfera todos los temas son válidos y por eso la gastronomía no podía quedarse por fuera. Así que los cocineros venezolanos decidieron combinar su oficio en los fogones con el de blogueros especializados en gastronomía.
Sumito Estévez fue el pionero en llevar su bitácora a la web. "Entren pues a mi diario¿ y sientan la libertad de convertirse en parte de mi familia", es la bienvenida que Sumito le da a quien visite su blog.
La visita de Edgar Leal a su restaurante Sibaris, pasando por las hallacas que hizo con su familia en diciembre y sus experiencias gastronómicas se reflejan en el blog de Sumito. "Aunque el grueso de lo que publico es lo mismo que en otros medios, de vez en cuando el blog me permite la licencia de un lenguaje más informal e intimista. Los blogs permiten redactar en primera persona y ellos es bastante inusual", comenta Sumito.
El blog de Sumito lo visitan en promedio 250 personas por día. "No escribo con la intención de generar impacto sino más como un ejercicio intimista hacia quienes forman mi familia gastronómica".
La intención de los blogueros es compartir experiencias, anécdotas e informaciones de interés y eso es precisamente lo que hacen a través de sus respectivos blogs, los cocineros Víctor Moreno y Tomás Fernández, quienes se han dedicado -más que a contar sobre su vida a divulgar informaciones gastronómicas. "Yo lo veo como una forma muy efectiva de comunicación. En mi caso lo actualizo dos veces a la semana y coloco información culinaria, invitaciones, aplaudo las cosas que hace alguien en materia gastronómica . Pero nunca hago comentarios ni doy opiniones".
Tomás Fernández comparte con Moreno la idea de que el blog es un buen medio de contacto con el mundo. "El mío funciona como una guía gastronómica. He tenido contactos con personas de Australia, Argentina, Chile, Ecuador, Panamá, Perú, Argentina, Colombia. Ya el blog cuenta con traductores en seis idiomas".
Fernández dice que creó su blog "por una cuestión de ego, es rico que lo lean a uno".
Fernández actualiza su blog cada noche y según los estadísticas lo visitan unas 120 personas diarias.