ELVIA GÓMEZ
EL UNIVERSAL
Al secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, le llamó mucho la atención el argumento esgrimido por la presidenta de la Sala Constitucional, Luisa Estela Morales, de que esperarían la decisión oficial del Parlamento para ofrecer respuesta sobre la averiguación abierta a los 7 magistrados. Recordó que "fue esa misma Sala Constitucional la que consagró la doctrina del hecho público, notorio y comunicacional", de modo que la transmisión del debate parlamentario a través de la TV era suficiente comunicación.
Infiere Ramos que la magistrada Morales, siguiendo una instrucción política, gana tiempo para intentar buscar la unanimidad en la respuesta, pero cree que eso será difícil "porque hay unos que creen que el problema es sólo con algunos miembros de esa Sala". Advierte que lo dicho por Carlos Escarrá en el Parlamento, cuando expresó que "ojalá podamos investigar a los 32 magistrados", es un mecanismo de presión para anular la solidaridad de los integrantes del resto de las salas del TSJ.
De plano opina que los magistrados no van a ser destituidos, porque no existe causal, pero lo que sí cree que está muy claro es que en el fondo del asunto lo que hay es una gran pelea por el poder y que la sentencia que afecta los ingresos tributarios es "sólo un pretexto".
"Aquí no se trata de salir de un Velázquez Alvaray. Ellos (los diputados) abrieron un compás que involucra a jueces que tienen parientes consaguíneos como es el caso del magistrado Marcos Tulio Dugarte y el diputado Juan Carlos Dugarte".
No cree que si Chávez puso hace poco a Morales allí la sacrifique. Cree que esto es "una intriga" urdida por Omar Mora que fue desplazado de la presidencia.