BRIAMEL GONZÁLEZ ZAMBRANO
EL UNIVERSAL
"Queremos ser libres. No vayas al zoo", decían las pancartas
con fotografías de leones y monos tras las rejas.
El material fue utilizado por miembros de la organización
no gubernamental Igualdad Animal que protestó ayer, en
forma pacífica, a la entrada del zoológico El Pinar
de El Paraíso.
Carolina Gil, una de las manifestantes, tomó un parlante
y habló sobre el daño a las especies en cautiverio.
"En estos parques sólo se aprende acerca de la ausencia
de libertad. Estos animales tienen un hábitat natural
al que pertenecen. No visiten una cárcel de seres vivos.
La fauna no es una cosa exótica, tienen sentimientos",
decía en el altavoz.
A Maurina Santos le llamaron la atención los mensajes,
pero decidió continuar su paseo programado. "Cada quien
tiene su causa y eso está bien, más si la hacen
en paz. La mía es que mi chamo se divierta y nada lo
va a impedir", dijo antes de ingresar al parque.
Andrés Lizardo, representante de Igualdad Animal en
Venezuela, informó que la manifestación también
se realizó ayer en el zoológico de Madrid. "La sede
principal queda en España y estaba pautado que acudiéramos
a este tipo de parques debido a la concurrencia durante las
vacaciones de Semana Santa. Todo lo que queremos es que la
gente sepa que los animales merecen su hábitat, desarrollar
su vida junto a sus familias y no estar encerrados", comentó.
Trabajo científico
Nora Duarte, directora del parque El Pinar, dijo respetar
los ideales de los manifestantes, pero aclaró que en el
lugar se hace investigación y se han rescatado animales
de distintas especies.
"Salvamos a un puma y a un caimán de la costa que lo
tenían en Fila de Mariches. Acá reciben buena alimentación
y excelente trato. El parque tiene sólo ocho hectáreas,
me gustaría que fuera más grande, pero el león
tiene espacio suficiente para desarrollarse y el pavo real,
la cabra enana y los patos andan libres", explicó Duarte.
Para Amiry Berrocal, bióloga de El Pinar, la existencia
de los zoológicos es fundamental para el resguardo de
las especies. "Por un solo animal que permanezca en el parque
se puede ayudar a 30 que vivan en espacios libres. Eso debe
quedar claro. No es una cárcel. Se verifican sus enfermedades
para generar tratamientos que puedan ayudar a manadas enteras.
Hay un proceso científico con seguimiento", advirtió
la científica.