Los estadounidenses creen que su peor enemigo es Osama bin
Laden. Pero se equivocan. Por la capacidad en armas y la intención
de usarlas, el mayor peligro es Hugo Chávez.
Bin Laden desea librar al mundo musulmán de la presencia
de las malignas fuerzas militares de Estados Unidos en tierra
santa. Chávez desea librar al planeta del capitalismo
y el imperialismo del malévolo imperio estadounidense.
Ambos buscan derrotar a EEUU, pero sólo uno puede hacerlo:
Chávez.
Las armas de Bin Laden son fanáticos suicidas que se
inmolan en aviones, barcos, trenes y autos y causan destrucciones
impresionantes y dramáticas, pero la vida y los sistemas
operativos de EEUU no se ven afectados por sus ataques. No
es el caso de Chávez, cuyas armas incluyen petróleo,
dinero, arsenales militares y toneladas de narcóticos
que pasan por Venezuela hacia EEUU. Con esas armas puede duplicar
el precio de la gasolina si corta el suministro petrolero
a ese país, y quizás provocar una crisis en el mercado
bursátil y/o una recesión económica que desarticule
el estilo de vida y los sistemas operativos de Estados Unidos.
Chávez tiene submarinos y misiles que pueden derrotar
una fuerza de portaaviones de EEUU.
Otra gran diferencia es que Bin Laden tiene grandes limitaciones
en sus acciones, dado que en el mundo se gastan millardos
de dólares para detenerlo o matarlo. En cambio, Chávez
no enfrenta limitaciones. Posee 14.000 estaciones de servicio
en EEUU, reparte combustible de calefacción con descuento
a millones de estadounidenses, dirige la más fastuosa
campaña de propaganda de una potencia extranjera en suelo
estadounidense y ha hecho negocios con sus amigos republicanos
y demócratas.
Chávez puede hacer lo que quiera en Estados Unidos,
un país libre.
Al no ser detectado por el enorme radar estadounidense que
busca a Bin Laden, Chávez ha penetrado la política,
salas de juntas, estaciones de gasolina y televisores de EEUU
con una verdadera capacidad de infligir daño a los sistemas
del país. Por tanto, la mayor amenaza a Estados Unidos
no se oculta en el Medio Oriente. Está justo ahí,
en la TV estadounidense, donde Joe Kennedy dice de Chávez:
"La ayuda está en camino".
michaelrowan22@gmail.com
Traducción: José Peralta