MIGDALIS CAÑIZÁLEZ V.
EL UNIVERSAL
Los transportistas que circulan a diario por San Bernardino, al igual que por otras parroquias de Libertador, no escapan de los actos delictivos que se registran a cualquier hora.
De acuerdo con la versión de los conductores de las tres líneas de transporte público que se movilizan por la parroquia, diariamente son víctimas del hampa. Solamente el sábado pasado robaron cuatro unidades de la línea Trébol Blanco, según informó un conductor que prefirió omitir su identidad.
Ante esta situación, el lunes pasado cerraron por espacio de veinte minutos la avenida Vollmer de San Bernardino, lo que obligó a las autoridades de la Policía Metropolitana a reforzar el número de efectivos en la zona. El jefe civil de San Bernardino, Alexander Berroterán, admitió el problema de inseguridad en la zona y la falta de funcionarios para realizar patrullaje. Según indicó, semanalmente se registran 6 asaltos en la parroquia, pero "nosotros llegamos a un acuerdo con la PM para aumentar el número de efectivos en los puntos críticos".
Reconoce que en la parroquia sólo estaban destacados entre 5 a 6 efectivos que laboraban por turnos y se requiere cerca de 30 funcionarios para toda la zona, pero la semana pasada se llegó a un acuerdo con la PM para aumentar a 13 los efectivos.
José Luis Montoya, presidente de la Central Única de Autos Libres y Por Puesto, afirma que la inseguridad en lo que respecta a las líneas de transporte "no ha bajado, todo lo contrario, a diario asaltan no sólo a conductores sino a pasajeros".
Según indicó, están solicitando una reunión con el ministro de Relaciones Interiores, Pedro Carreño, para informarles los últimos casos de atracos que se han registrado en el área metropolitana, de manera que se tomen medidas.