GUSTAVO RODRÍGUEZ
EL UNIVERSAL
"Si alguien ve algún delito se hace el loco y si la policía me pregunta me pongo veinte candados en la boca para no involucrar- me en eso", dijo la buhonera Gladys Ruiz, quien expende sus productos en el bulevar de Caricuao. Recordó que la pasada semana dos funcionarios del Cicpc y de la Guardia Nacional se cayeron a tiros en la zona y murieron. "Lo que pasa es que la inseguridad nos afecta a todos. Hace algunos meses nos echaron y nos culparon por los robos que se generaban. Ahora estamos quita y pon. Sin embargo, hace pocos días se mataron dos funcionarios por un supuesto botín", contó la trabajadora informal. El enfrentamiento provocó que la estructura de una agencia bancaria resultara afectada por los tiros.
"En Caricuao no hay policías ni para remedio. El lunes golpearon a una mujer que llegaba con su nieto y al oponerse le partieron los dientes. Se llevaron una guitarra que cargaba el muchacho", explicó la preocupada dama.
"Aquí hay muchos malandros, pero en realidad lo que pasa es que el Presidente anda trabajando solo. Nadie ayuda a Chávez y él no sabe lo que pasa en los barrios. Siempre lo engañan. Los que están aquí andan pendientes de cobrar los reales que le mandan a los consejos comunales y no hacen nada", señaló otra vendedora callejera, Leonor Dávila, quien lleva 12 años en la zona.
La pasada semana, la policía científica realizó un operativo en el bulevar. Colectaron 27 conchas de calibre .40 y otras cinco de calibre 9 milímetros.
"En el bulevar de Caricuao hay por lo menos cinco bandas y la policía no hace nada. Todos los días se reportan unos 12 robos. Los efectivos nunca aparecen. La gente sigue su camino porque sabe que nadie le devolverá lo que perdieron", dijo Carlos Cruz, vendedor de toallas y artículos sanitarios.
Los buhoneros del bulevar de Caricuao se marchan a las 5 de la tarde, pues temen convertirse en blanco de los ladrones.