LAURA DÁVILA TRUELO
EL UNIVERSAL
En la cancha deportiva de la zona 6 de José Félix Ribas en Petare, dos de los miembros de la banda "los Tarzanes" esperaban la mañana del martes a un joven que reside en el sector El Cañaveral. Luis Carmona, de 32 años, estaba en la cancha también y al ver que su amigo venía le hizo señas para que escapara: "los Tarzanes" lo iban a matar.
El amigo de Carmona corrió y tras él iban los jóvenes disparando, pero logró escapar. Según el relato de los vecinos, los miembros de la banda regresaron y al ver a Carmona solo, le dijeron: "Ahora por sapo te vas a morir". El joven de 32 años fue asesinado de 15 disparos.
Uno de los vecinos, que pidió no ser identificado, relató las verdaderas razones del asesinato, dice que "los Tarzanes" tienen conflictos con un grupo delictivo de El Cañaveral, pero el joven que esperaban lo único que hizo fue negarse a formar parte de la organización que ellos regentan y a la que han sumado a muchos muchachos de la zona, algunos de los cuales ni siquiera superan los 14 años.
Según las investigaciones policiales, los líderes del grupo son dos hermanos que, tras la muerte del padre, heredaron su apodo "Tarzán" e iniciaron una carrera delictiva. Uno de los hermanos está en silla de ruedas.
Al parecer, operan entre las zonas cuatro y seis del barrio donde ejercen un control absoluto.
Los efectivos policiales están tras la pista de los dos hombres, pero los vecinos aseguran que eso tampoco va a solucionar los problemas, pues los muchachos que han integrado al grupo siguen armados y son aun más violentos que los líderes.
Mientras algunos esperan que en cualquier momento se inicie una espiral de muertes a raíz de la ocurrida en martes, otros, como la líder comunitaria Maritza Mejías, afirman que lo más sano para la gente que vive en el barrio es recogerse temprano, pero si se les va el último autobús que sale a las nueve de la noche o los jeeps que suben hasta que cierra el metro, lo mejor es quedarse a dormir fuera.