SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
El Gobierno decidió encender los motores de las empresas
socialistas, que ya una vez se apagaron, pero esta vez lo
hace con el apoyo de la propuesta de reforma a la Constitución
Nacional, donde se delimita el nuevo esquema productivo que
regirá en Venezuela en caso de que los cambios sean aprobados.
Para empezar serán 7,6 billones de bolívares -equivalentes
a 3.500 millones de dólares- los que saldrán del
Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) para financiar al complejo
industrial siderúrgico este año, pero las estimaciones
oficiales apuntan a que de aquí a 2013 las inversiones
en todas las empresas socialistas alcanzará a 26 billones
de bolívares, cerca de 12.000 millones de dólares.
Así lo informó el domingo pasado el ministro de
Industrias Básicas y Minería, José Khan, durante
la transmisión del programa Aló Presidente.
"Hicimos, conjuntamente con todos los presidentes de las
empresas (básicas), unos talleres bien importantes (...)
por primera vez pudimos, se pudo hacer una reunión con
cada una de esas empresas por sectores y ahí definimos
un conjunto de inversiones por 26 billones, pero eso significa
todas las empresas en su conjunto", explicó el titular
de ese despacho al presidente Hugo Chávez este domingo.
Al menos en el caso de los 7,6 billones de bolívares,
el plan se centra en dirigir esos recursos este mismo año
a un total de 11 proyectos que estarán dedicados a la
producción de hierro, acero, aluminio, pulpa, papel,
desmote de algodón, minería, cemento y construcción.
Costo afectado
Pero no hay novedad alguna con respecto al proyecto de complejo
siderúrgico que el Ministerio de Industrias Básicas
y Minería había delineado hace un par de años,
pero que jamás se ejecutó. En realidad, la única
diferencia apreciable está en el precio de esos proyectos.
Cuando ese despacho ministerial presentó el proyecto
a finales del año 2005 estimó que el costo total
del complejo industrial en 2.150 millones de dólares,
o lo que era igual a 4,6 billones de bolívares.
Como el plan no desarrolló en ese momento, el precio
del mismo debió ajustarse y resulta que el cálculo
presentado por Khan este domingo representa un incremento
de 62% en el precio del plan, con respecto a lo que inicialmente
se había pautado.
Hacia el socialismo
Con el arranque definitivo de estos proyectos, que debieron
iniciarse en su conjunto el año pasado, el Gobierno intenta
lograr "la independencia económica y la soberanía
económica" sobre los recursos naturales con los que cuenta
Venezuela. Ello se concretará en el marco de la transición
hacia el esquema socialista que prepara el Ejecutivo, a través
de la reforma constitucional.
Por ello, el domingo pasado Khan destacó que los presidentes
de las empresas básicas que operan en la actualidad se
comprometieron a transformar las industrias de ese sector
en "empresas verdaderamente socialistas", aunque no ofreció
detalles de los cambios precisos que se harán al respecto.
No obstante, en el marco de la Comisión Central de Planificación
se prepara una orden para obligar a las industrias básicas
a adecuar los despachos de sus productos de acuerdo con los
requerimientos que tenga el Gobierno. Además, las ventas
que hagan al Ejecutivo deberán realizarse a precios especiales.
Otro cambio será la centralización de las ganancias
de las empresas básicas que serán depositadas en
un fondo, el cual manejará el Gobierno central.