EUGENIO MARTINEZ
EL UNIVERSAL
Preservar el equilibrio y desarrollo integral del niño,
sin limitar el derecho de los padres. Así se resume la
principal recomendación de Anahí Arismendi, presidenta
del Consejo Nacional de Derechos del Niño, Niña
y del Adolescente a los integrantes de la Comisión de
Registro Civil y Electoral del CNE.
Aunque Arismendi concuerda con los técnicos electorales
en la necesidad de impedir que los padres registren a sus
hijos con nombres denigrantes, considera inconveniente prohibir
-como sugiere el artículo 106 del anteproyecto de Ley
de Registro Civil- nombres que contengan variantes familiares,
o que resultan de la mezcla de los nombres de los progenitores.
Sugirió que la redacción de la Ley incorpore una
prohibición expresa al registro de niños con nombres
de órganos sexuales masculinos o femeninos; además
recomendó repensar el concepto de la lista de 100 nombres
a la que los padres deberían acudir en caso de intentar
registrar a su hijo con un nombre denigrante o que pudiese
afectar su desarrollo integral.
Obviando el tema del artículo 106, la presidenta de
la Consejo Nacional de Derechos del Niño, Niña y
Adolescente reconoció el esfuerzo del CNE para garantizar
la identidad de los venezolanos. Aseguró que el anteproyecto
presentado recoge "aspiraciones muy sentidas" como el registro
automatizado, la gratuidad de los trámites o que los
libros de registro permitan preservar la lengua indígena.
Inscripción hasta los 18 años
Arismendi propuso que el proyecto de ley adopte los lineamientos
establecidos en el "Instructivo del Proceso de Identificación
Civil de Niñas, Niños y Adolescentes en Venezuela"
que data del año 2003. A la par, sugirió incluir
en el título "Principios del Registro Civil", los valores
que rigen el derecho a la identidad de los niños y adolescentes,
"por tratarse ésta de una materia especialísima
y diferenciada"
Con relación al funcionamiento del sistema de registro,
considera pertinente incluir como organismo auxiliar de la
Oficina Nacional de Registro Civil a los Consejos de Derechos,
de Protección y las Defensorías del Niño del
Adolescente, así como también establecer para las
Oficinas Regionales Electorales archivos electrónicos
en materia de nacimientos.
Por último sugirió introducir la admisión
de la inscripción de todo niño, niña y adolescente
hasta los 18 años de edad, a solicitud de los interesados,
"garantizando siempre la celeridad y gratuidad del procedimiento".
Sin afectar la mayoría de edad
El presidente de Cecodap, Oscar Mile, avala la propuesta
de reducir hasta los 16 años la edad mínima para
votar. No obstante rechazó que se intente rebajar el
tope de 18 años para la mayoría de edad, porque
los adolescentes perderían los beneficios pro cesales
que le otorga la Lopna.
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