Lejos de amedrentarse, la ofensiva oficial fortalece al movimiento estudiantil. Las sucesos de la UCV fueron rechazados categóricamente por los universitarios en varias zonas de la ciudad. La reacción de los cuerpos de seguridad no se hizo esperar. La Guardia Nacional y la Policía Metropolitana hicieron de las suyas nuevamente al desplegar su poder disuasivo contra los manifestantes, es este el caso de las universidades Metropolitana y Santa María.
El resultado de la refriega fue 14 estudiantes de la Universidad Metropolitana heridos y asfixiados por el efecto de los gases lacrimógenos. Las clases en ambas instituciones se vieron afectadas en la mañana.
En otra acción, la Policía Metropolitana reprimió con bombas lacrimógenas y perdigones a un grupo de estudiantes de la Universidad Monteávila (UMA) que cerró parcialmente la Cota Mil, a la altura de Boleíta, en protesta por la violencia registrada el pasado miércoles en la Universidad Central de Venezuela.
Al menos tres estudiantes resultaron asfixiados por los gases y un profesor reportó heridas de perdigón, luego de que efectivos de la PM intentaran obligar a los estudiantes a culminar con la protesta.
En el Cafetal también se realizó una protesta en contra de la reforma constitucional con el respaldo del cuerpo docente.
Una de las docentes explicó "estamos apoyando a los estudiantes para tener un país libre para todos y no para sólo una parte de la población". Otra profesora expresó su respaldo a los estudiantes señalando. "Todos deberíamos salir a protestar porque nos están queriendo imponer una constitución que por la manera de hacerla es ilegal".
En la Universidad Simón Bolívar también hubo acción, ahí los bachilleres bloquearon por espacio de casi dos horas la carretera nacional Hoyo de la Puerta-Baruta. La tranca culminó cuando, por decisión de una asamblea extraordinaria celebrada por los jóvenes en plena vía pública, decidió avanzar con pancartas y panfletos hacia el Metro de Caracas. La manifestación duró desde las 9:00 am hasta cerca de las 11:00. impidiendo el paso de vehículos. Los estudiantes estaban apostados justo en la entrada principal de la Universidad impidiendo el paso. Las fuerzas policiales y militares, la PM del lado de Baruta y la Guardia Nacional desde Hoyo de la Puerta, se mantuvieron atentas a los acontecimientos.
Si bien reinó la tensión por la posibilidad de que actuaran contra los estudiantes, esto no sucedió. Después de una asamblea, los estudiantes acordaron retirarse y manifestar en la estación del Metro de Caracas para rechazar la reforma.