ANDREÍNA GÓMEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Paracotos.- A causa de la fractura ocurrida en el kilómetro 37 de la autopista Regional del Centro en julio de 2005, las casas de un grupo de familias del pueblo de Paracotos quedaron afectadas. En total son 60 los inmuebles de la localidad cuyos dueños viven llenos de miedo por la inestabilidad de sus terrenos.
En esa ocasión recibieron la visita del gobernador Diosdado Cabello, quien se comprometió a gestionar una inspección y canalizar reubicación de los afectados por la fractura de los suelos, que han provocado el agrietamiento de las casas.
La promesa fue hecha a los habitantes del sector 2 de Agosto a finales de 2005 y desde entonces no han vuelto a tener contacto con las autoridades del estado Miranda.
El vocero de la denuncia, Johan Pérez Lugo, indicó que la situación se ha agravado los últimos meses para una docena de familias, quienes han abandonado sus viviendas y se han mudado alquilados o a casa de allegados pues están en peligro de sufrir una tragedia si llegan a desplomarse las paredes.
"Por aquí estuvo Protección Civil y otorgaron certificados de riesgo a las familias, quienes ya han agotado instancias de comunicación ante la Alcaldía y la Gobernación, sin obtener respuesta. Incluso hemos hecho varios documentales, cuyo video entregamos al ministro Adán Chávez para que lo hiciera llegar al Presidente, cuando vino a inaugurar la planta de plástico en Paracotos", detalló Johan Pérez Lugo.
La familia de Rafael Nieves es una de las más afectadas: han tenido que cambiar de morada dos veces. "Tienen niños y además se han visto obligados a cambiar sus plazas de trabajo para poder hacer frente al problema", agregó Pérez Lugo.
La capa asfáltica de la zona se encuentra deteriorada, debido a que las lluvias han provocado el desbordamiento de las quebradas y por ende la pérdida de tramos de la carretera. El director de la Casa de la Cultura de Paracotos, Hipólito Torres, indicó que el problema es producto de una falla geológica que ha ocasionado fracturas en la calzada.
Johan Pérez Lugo informó que la semana pasada estaba pautada una reunión con una representante de Invihami a fin de canalizar una respuesta a los habitantes del sector 2 de Agosto. Sin embargo, los voceros de la Gobernación no acudieron a la cita, dejando nuevamente en el aire las propuestas.
Según los pobladores de Paracotos, los terrenos de la zona son inestables y arenosos, las autoridades han permitido construcciones sin inspecciones y ahora esperan estudios geológicos para evitar males mayores.
La iglesia data de los primeros años del siglo XX y ha sido sometida a dos restauraciones. Pero ha vuelto a agrietarse y espera una nueva inspección para determinar daños y soluciones. El director de la Casa de la Cultura comenta que hay familias que se han marchado a Charallave en busca de casas más estables: algunas consiguieron adjudicaciones en Betania.