ELVIA GÓMEZ
EL UNIVERSAL
Los eurodiputados invitados por el Bloque del No para fungir
como observadores del proceso comicial del domingo, manifestaron
su alegría por los resultados de la medición, destacaron
la voluntad democrática de la sociedad y fustigaron el
comportamiento del Poder Electoral y del Gobierno que mantuvieron
en vilo por horas a los venezolanos sin dar a conocer "lo
que era un secreto a voces".
En rueda de prensa, en compañía del coordinador
nacional de Primero Justicia, Julio Borges, expresaron sus
impresiones los diputados del Partido Popular Europeo (PPE),
José Silva Peneda (Portugal), Carlos Iturgaiz (España)
y Luis Herrero (España). La misión presentará
un informe al Parlamento Europeo a través de la bancada
Popular.
Borges destacó como hechos resultantes del proceso comicial,
que se produjo la reivindicación del sufragio como el
mecanismo "para derrotar democráticamente a un sistema
no democrático", que "evitamos que Venezuela cayera en
un proyecto que iba a destrozar nuestros valores, convivencia
y referencia" y que el pueblo demostró ser más sabio
y comprometido que su dirigencia".
Silva aseveró que los resultados del referendo indicaron
claramente que Venezuela optó por "una sociedad libre,
de mercado, democrática, normal" en lugar de "una sociedad
colectivista". Dijo que la propuesta constitucional del gobierno
de Hugo Chávez "introducía una división muy
grave" en la sociedad venezolana cuando "normalmente una constitución
es un elemento congregador" y no dudó en afirmar que
en el país se ha creado "un conflicto artificial (que)
no corresponde a la realidad sociológica de Venezuela".
Ante una pregunta, insistió Silva Peneda en que, pese
a lo cerrada de la votación, para él es claro que
hubo un rechazo contundente para la instauración de un
estado socialista, pues para hacerlo se requeriría dos
terceras partes de la votación, de lo contrario, "si
el Sí hubiera ganado por uno o dos puntos (aplicar la
reforma) sería un problema muy complicado".
Iturgaiz, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores
del Europarlamento, añadió a lo dicho por Silva:
"Chávez sólo con un voto más hubiese impuesto
a la sociedad venezolana ese socialismo autoritario que quería
y hubiera cambiado el modelo de país".
Un espectáculo tercermundista
El eurodiputado Luis Herrero Tejedor reivindicó
su profesión de periodista para justificar su tono crítico
y sin ambages en el cumplimiento de su papel.
"Para eso he venido: para ver, oír y contar". Denunció
que los acontecimientos del domingo, tras el cierre de las
votaciones, "no se sostienen bajo ningún parámetro
de democracia homologada", puntualizó.
"Chávez compareció pasadas las 12 y media y reconoció
que desde las 9 había estado tratando de componer un
discurso para comparecer ante la opinión pública.
Desde un punto de vista formal, no es democrático lo
que sucedió ayer (domingo). La sociedad venezolana fue
absolutamente postergada y el comportamiento al que yo asistí
como observador internacional me produjo una profunda tristeza,
porque la democracia es también la liturgia y cuidar
las formas (...) El espectáculo que dieron el gobierno
del señor Chávez fue un espectáculo tercermundista.
Desde el punto de vista de recuento electoral y la maquinaria
democrática y los que fueron verdaderamente humillados
fueron los venezolanos que querían acostarse conociendo
unos resultados y les tuvieron hasta las 12 y media de la
madrugada hasta que el señor Chávez dirimió
si iba a reconocer o no unos resultados que se conocían
desde las 9".
"Vi a militares uniformados impedir el paso a la sala de
totalización del recuento de los rep del Bloque del No
-prosiguió Herrero- .Vi que no se dio ninguna explicación
de por qué se les impedía el paso, no vi ninguna
transparencia informativa (del CNE). Yo vi que los resultados
estaban en poder de todo el mundo. Hablé con Ojo Electoral,
que tenía un recuento. Yo me di perfecta cuenta de que
ahí lo que se estaba cocinando era un pacto. Nunca sabremos
lo que Chávez urdió sin luz ni taquígrafos,
que es una de las grandes máximas de la democracia, durante
esas cinco horas. No quiero ir más allá", terminó
el eurodiputado, para "no colocar a Primero Justicia en ningún
conflicto o situación incómoda".