Tras la fiesta, el ratón. Para algunos la preocupación
será pagar lo que le metieron a la tarjeta de crédito,
para otros el pernil que no consiguieron y no faltan las madres
que hubiesen deseado que sus hijos celebraran el nuevo año
con un vaso de leche.
¿Qué nos depara el 2008 en materia de agricultura,
alimentación e importaciones? ¿Cambia en algo el
resultado electoral? Para comenzar un acucioso informante
me ha contado que el número de fincas invadidas, intervenidas
o dañadas alcanzó a 122 durante el año 2007,
amén de lo ocurrido en un centro de recría y una
estación agrícola experimental de la UCV. Sume a
lo anterior el elevado número de secuestros, el aún
más elevado de los que temen ser capturados que ya han
dejado de supervisar sus fincas o que prefieren que sus hijos
se dediquen a algo más seguro que producir alimentos.
Siga sumando ya que la inflación terminará este
año en más de 20%, apunta a ser entre 24 y 28% para
el año entrante, pero en la comida, más de 30% será
lo esperado.
Para la clase media, para los niños pequeños o
los de la tercera edad que no deben atiborrarse de harina
precocida, caraotas, pastas, aceite u otros artículos
con precio regulado, la inflación en alimentos, además
de la escasez, ya fue mucho mayor. La de "mi" canasta en el
2007 superó ampliamente el 60% y si no me cree, pues
recuerde cuánto costaba hace un año una lata de
atún, un paquete de galletas, pollo despresado o cosas
esenciales para una nutrición decente como naranjas,
leche, lechuga, tomate, pimentón, cebolla, melón,
patilla y otras frutas o vegetales. Jugo de naranja es algo
que ya no existe, los quesos oscilan entre 30 y 40 mil bolívares
(15 a 20 dólares al cambio oficial) y las uvas, como
registraron los reporteros a fin de año, andan por los
35 mil bolívares viejos el kilogramo. En dos años
la inflación en alimentos, básicos para muchos,
no-básicos de acuerdo a la visión oficial, ha aumentado
en más de 100%. No olvidemos que comer lo que nos venga
en gana, es un derecho humano fundamental y de acuerdo a cualquier
definición, es un elemento esencial en la seguridad
alimentaria.
La cantidad de dinero circulante seguirá en aumento.
La economía crecerá, quizás un poquito menos
que en 2007, los intereses bancarios aumentarán, el Gobierno
"flexibilizará" algunos precios para reducir el desabastecimiento,
pero seguirán con su proceso socialista, agresiones y
trabas al sector privado. Así, ¿cómo va a ceder
la inflación y el desabastecimiento si no se hacen inversiones
para producir más? La agricultura crecerá otro poquito,
la demanda insatisfecha y elevados precios harán que
algunos se atrevan, pero no lo suficiente. Los ideólogos
del régimen seguirán pensando que entre cooperativas,
Mercal y los mismos o más controles, podrán abastecer
al mercado, pero hasta sus fervientes seguidores verán
cómo la inflación irá mermando su capacidad
de compra. Pronóstico: algo más de comida, pero
cada vez más costosa.
Las sospechas sobre la muerte de Bolívar y el show de
rehenes, tienen sentido político, pero no mejoran la
mesa de los pobres. Gobernar y escuchar a productores y agroindustriales,
también es útil. Si dialogar con las FARC produce
dividendos, imagínese los que lograría si le dedica
un poquito de su tiempo conversar con productores y agroindustria.
machadoallison@yahoo.es.com