Este 22 de febrero Rómulo Betancourt cumpliría
100 años de vida. ¿Cuáles de los muchos atributos
positivos de su personalidad y transcurrir vital no podríamos
destacar para celebrar su centenario de nacimiento? Porque
no por casualidad es recordado como el gran constructor democrático
de la Venezuela del siglo XX; porque no por mero azar descolló
como líder latinoamericano, hombre de Estado, dirigente
partidista, así como intelectual, escritor y periodista.
Sus múltiples dones han sido reconocidos por partidarios
y detractores.
Mas hoy, con una Venezuela agónica como telón de
fondo, al borde del abismo institucional, destruida socioeconómica
y moralmente por los "nuevos" revolucionarios del siglo XXI,
bien vale la pena subrayar entre sus virtudes su inagotable
voluntad de lucha, organización y fe democráticas
puestas de manifiesto en numerosos momentos de crisis políticas.
Virtudes éstas sin las cuales no hubiese podido sobrevivir
con éxito a sus largos años de exilio (19 en total),
a tres agotadores años de clandestinidad, y a dos gestiones
presidenciales especialmente complejas, plagadas de amenazas
internas y externas (incluso hacia su integridad física).
Sin su tenaz espíritu democrático, RB tampoco hubiera
podido salir airoso del gran reto histórico que le tocó
enfrentar: liderar y organizar un partido político y
un proyecto de nación que, con todos sus defectos y fallas,
logró encauzar durante 40 años los destinos de la
República por la senda civil y pluralista, así como
echar las bases de una cultura política que aún
persiste en la mayoría de los venezolanos y sin la cual
no hubiésemos podido resistir la avalancha antidemocrática
que nos destruye desde hace nueve años.
A partir del 2-D, se le abrió a todas las fuerzas opositoras
del país (no sólo las partidistas) una gran ventana
de oportunidad para recomponer y relanzar el proyecto democrático
del siglo XXI. Pero esta podría perderse si no impera
un genuino ímpetu democrático, una firme voluntad
de organización y unidad estratégica opositora.
Ojalá seamos dignos del legado betancourista.
Mteresa100@hotmail.com