MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
En la desaceleración que registró el sector construcción
durante el primer trimestre de este año uno de los aspectos
que más incidió fue la menor cantidad de fondos
que el sector público desembolsó.
Durante el período de enero a marzo el Ejecutivo nacional
retrasó los pagos a las contratistas y la deuda acumulada
ascendió a 1,5 millardos de dólares. Representantes
del sector construcción señalaron que el pasado
mes de marzo se efectuaron algunas cancelaciones pendientes,
pero los montos erogados fueron bajos, por lo cual el grueso
de las obligaciones todavía se mantiene.
La actividad de la construcción en gran medida está
sujeta a la inversión pública y al inyectarse menos
fondos se afecta el desempeño. El sector había registrado
en otros trimestres crecimientos por encima de 20% del Producto
Interno Bruto (PIB), pero en esta oportunidad la tasa no superará
5% del PIB.
El retraso en las erogaciones en parte respondió a la
necesidad del Ejecutivo nacional de regular la liquidez y
evitar mayores presiones en los precios. De hecho, la masa
de dinero en circulación al término de marzo estaba
por debajo de los niveles registrados en diciembre del pasado
año. Para compensar parte de los atrasos, algunos pagos
se hicieron en divisas.
Estructura
En la composición de la actividad el mayor peso lo tiene
el gobierno central y las regiones, las empresas no financieras
del sector público y la construcción asociada a
petróleo, por lo cual se utilizan varias fuentes.
Para la ejecución de las obras los recursos surgen del
gasto ordinario, operaciones extraordinarias y el Fondo de
Desarrollo Nacional (Fonden). Pero no todas los fondos se
han usado.
Aunque el Gobierno programó transferencias para las
gobernaciones y alcaldías, no todos los recursos fueron
efectivamente entregados, lo cual afectó el desarrollo
de las obras, en especial de los proyectos de vialidad y edificaciones.
Aunado a los programas que llevan a cabo las regiones, las
obras que ejecutan las empresas no financieras del sector
público como el ferrocarril, las líneas de metro,
proyectos de electricidad y plantas en la región de Guayana
también presentaron retrasos. Durante los dos primeros
meses del ejercicio fueron pocos los fondos que se entregaron
para la continuidad de las obras. Según lo indicado por
fuentes oficiales, la mayor parte de los recursos para esas
obras están contemplados en el Fonden, y en el primer
trimestre los desembolsos del mecanismo fueron menores.
En el leve repunte que registró el sector tuvo impacto
la construcción asociada a petróleo, debido a que
la industria desembolsó una porción de sus inversiones
y la actividad privada residencial (desarrollos habitacionales)
y comercial (centros comerciales).