La cesta venezolana de crudo y derivados petroleros promedió ayer 109,95 dólares por barril, una nueva marca, informó el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. Al cierre de la semana pasada, el barril nacional había promediado $103,25.
Asimismo, el crudo ligero estadounidense para entrega en junio (West Texas Intermediate) alcanzó un nuevo récord absoluto en las operaciones electrónicas posteriores al cierre, al llegar a 124,61 dólares por barril, mientras que al cierre de la sesión terminó en 123,69 dólares, un alza de 16 centavos con respecto al miércoles.
En el Intercontinental Exchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte también para entrega en junio superó la barrera de 123 dólares. Al cierre se ubicó en 122,84 dólares, 52 centavos más que el miércoles, llegando luego en las operaciones electrónicas posteriores al cierre a otro récord histórico de 123,93 dólares.
En una semana los precios han ganado más de 12 dólares en Nueva York y cerca de 13 dólares en Londres. Luego de una jornada mayormente de calma, el mercado petrolero reanudó finalmente su inexorable marcha hacia nuevas cimas sin que existieran causas evidentes para ello. "Se intentó analizar la lógica (del mercado) hasta el cansancio", reconoció a AFP el analista John Kilduff de MF Global.
Este último avance de las cotizaciones del crudo parece más sorprendente, dado que está desconectado de los movimientos del dólar. En efecto, el billete verde, que se moderaba ayer, ha recuperado terreno notoriamente frente al euro en los últimos días. Hacia el comienzo de la noche evolucionaba a 1,54 dólares por cada euro.
En teoría, el fortalecimiento de la divisa estadounidense, en la que se cotiza el crudo, debería haber pesado sobre el precio del petróleo, erosionando el poder de compra de muchos inversionistas que cuentan con otras divisas. "Probablemente sea la sensación de que los riesgos subsisten y también (...) de que todo es posible en este momento en el mercado", comentó Michael Davis, analista de la casa de corretajes Sucden.
"Si bien los temores sobre el aprovisionamiento de crudo se calmaron en parte, todavía se mantiene viva la inquietud de que la producción mundial se vea perturbada" en zonas importantes como Nigeria o Irán, subrayó por su parte Bart Melek, de BMO Capital Markets.
El domingo, cuatro oleoductos de Shell fueron atacados en el sur de Nigeria, octavo exportador mundial de crudo. MP