La Dirección Nacional de Copei, Partido Popular, dejó
sentado que no se dejarán amenazar por el presidente
Hugo Chávez y proseguirán respaldando los reclamos
en cumplimiento del precepto constitucional que consagra la
descentralización, la autonomía financiera y fiscal
para todos los estados del país.
Nerio Romero, secretario general de Copei en el Zulia, rechazó
también las acusaciones de "secesionismo" hechas por
Chávez contra esa región y recalcó que la Asamblea
Nacional tiene ocho años en mora con la aprobación
de la Ley de Hacienda Pública Estadal, para que cada
estado maneje sus propios tributos.
"Vamos a seguir trabajando y luchando para no permitir que
este centralismo nos agobie y que siga engrosando las arcas
que van a dar a otros países, y no para resolver el problema
de los venezolanos", dijo Romero.
No a los juegos de guerra
Primero Justicia, a través de Juan Carlos Caldera, rechazó
la amenaza de Chávez a los electores, según la cual
quienes voten por los candidatos de oposición en las
elecciones regionales lo hacen "por la guerra". Asimismo negó
que, como dice Chávez, en noviembre esté en juego
la Presidencia.
Insistió Caldera en que la mala gestión de gobernadores
y alcaldes chavistas será la causante de que se produzca
un cambio democrático.
Antonio Ledezma, vocero de ABP, criticó que Chávez
esté buscando una guerra con Colombia y dijo que el mandatario
juega con la tranquilidad de los venezolanos como una manera
de desviar la atención de su derrota en noviembre.
"El Presidente no repara en el número de víctimas,
número de muertos de la FAN o colombianas que pudieran
sucumbir en una acción absurda e injustificada", dijo.
Víctor Bolívar, presidente de AD, cuestionó
el falso nacionalismo de Chávez y se hizo eco de versiones
salidas presuntamente del computador de Raúl Reyes, que
acusan a las FARC de la última matanza en Apure. Instó
al mandatario a desistir de una confrontación con la
que sólo busca desviar la atención del informe que
dará a conocer la Interpol.