FIDEL EDUARDO OROZCO
MARÍA LILIBETH DA CORTE
EL UNIVERSAL
El presidente Hugo Chávez advirtió a Colombia que
Venezuela no está dispuesta a permitir la instalación
de una base militar norteamericana en el departamento colombiano
de La Guajira.
El señalamiento lo hizo anoche desde la Academia Militar
al referirse a una sugerencia del embajador de EEUU en Bogotá,
William Brownfield, para que sea desplazada la base antidrogas
de Manta, ubicada en territorio ecuatoriano.
El Mandatario dijo que sería una agresión contra
Venezuela. "No permitiremos que el Gobierno de Colombia entregue
La Guajira a los norteamericanos. No lo vamos a permitir cueste
lo que cueste" manifestó.
"Venezuela era toda La Guajira, ese terreno nos lo quitaron.
Ahora, qué quiere Colombia, ¿que volvamos a discutir
eso? Si van a montar allí una base militar gringa, nosotros
empezamos a discutir La Guajira completa", advirtió.
Calificó al embajador Brownfield de "payaso" recordó
que en Venezuela le lanzaron huevos.
El jefe del Estado se refirió a la administración
del presidente Álvaro Uribe como "un gobierno inmoral,
sinvergüenza, narcotraficante y paramilitar" y calificó
de "cobarde " a su ministro de la Defensa, Juan Manuel Santos.
Ch´ávez dijo estar preocupado "porque vuelven a
tensarse las relaciones en Suramérica, por culpa de una
actitud que no entendemos del Gobierno de Colombia", y así
se lo hizo saber al mandatario brasileño Luiz Inácio
Lula da Siva, vía telefónica. Quizás por eso
Chávez recomendó a su par Álvaro Uribe a tomarse
un descanso "para que recupere el buen sentido".
En una alocución previa, había recomendado al presidente
colombiano "que se vaya para su finca. Ojalá Uribe se
vaya para un río, porque a veces las presiones que uno
siente son duras (...). Y entonces piense bien, recupere el
buen sentido, porque creo que en Colombia están jugando
con fuego y eso no le conviene a nadie, sólo a Estados
Unidos", declaró.
Chávez también envió un saludo a la canciller
alemana Ángela Merkel, a propósito de que ayer la
recibía Lula da Silva. "Le dije (a Lula): Ella viene
tirando piedras para acá. No sé las razones, porque
algunos jefes de de Estado de Europa vienen para acá
(América Latina) a reunirse con nosotros, pero antes
de llegar ya están tirando piedras. Uno no puede entender
esa actitud", refirió ante el primer ministro portugués
José Sócrates.