Como era previsible al término de una semana en que el petróleo rompió varias veces récord en Nueva York y Londres, la cesta de crudo y derivados venezolanos ganó 4,67 dólares (4,3%) para ubicarse en un promedio de 112,27 dólares el barril.
Esta media semanal empujó el acumulado en mayo a 108,32 dólares, más de 8 dólares por encima de la media de abril, mientras que el acumulado en 2008 se ubica hasta ahora en 93,96 dólares, $29,22 más que el precio del año pasado y casi 59 dólares (168%) por encima de los 35 dólares que se usaron como referencia en el presupuesto de la nación para este año.
Partiendo de un volumen de exportaciones de 2,2 millones de barriles diarios, se puede calcular entonces que en lo que va de año Pdvsa ha recibido alrededor de 17.640 millones de dólares extras que están siendo en parte transferidos al Fondo de Desarrollo de la Nación.
En su reporte semanal sobre el mercado, la coordinación sectorial de Estadística, Precios Internacionales y Economía del Ministerio de Energía y Petróleo indicó que los precios mostraron un comportamiento "volátil" esta semana, prevaleciendo una tendencia al alza. "La preocupación por los suministros mundiales de destilados y las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente captaron la atención del mercado", añadió.
A diferencia de otras oleadas de precios, el comportamiento de los inventarios estadounidenses ha incidido poco en esta oportunidad. Según la Energy Information Administration de ese país, las existencias de crudo y derivados se recuperaron ligeramente esta semana, a excepción de las de gasolina. Sin embargo, éstas se encuentran 15 millones de barriles por encima del número que exhibieron en igual lapso del año pasado.
El alza de precios se atribuye principalmente entonces a inseguridad con respecto a la provisión de crudo. El banco de inversión Goldman Sachs pronosticó ayer un alza continuada de los precios hasta fin de año debido a los suministros bajos. Prevé que en el segundo semestre del año los precios llegarán a 141 dólares, un aumento notable versus los 107 dólares que originalmente había estimado.
El pronóstico elevó la cotización del West Texas Intermediate, que cerró la sesión en un nuevo récord de 126,29 dólares, tras superar los 127 dólares durante la jornada.
El debilitamiento del dólar y una mayor inquietud por la relación entre oferta y demanda a escala mundial son los factores más señalados por los analistas para explicar este aumento.