SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
La toma de 26 instalaciones de Coca-Cola Femsa afecta 70%
del volumen de distribución de la embotelladora, según
informó el vocero de la empresa Luis Ignacio Mayorca.
Agregó que diariamente dejan de comercializarse 500.000
cajas de productos de la marca Coca-Cola Femsa.
Desde el viernes pasado se iniciaron los bloqueos, acción
que fue en escalada hasta que el domingo pasado llegó
a 30 el número de sedes de la compañía que
está afectada por la protesta de un grupo de ex fleteros
que demandan el pago de prestaciones laborales.
Mayorca explicó que algunos centros de distribución
fueron desbloqueados por los trabajadores activos de Coca-Cola
Femsa, luego de negociar con los manifestantes; no obstante,
algunos refieren que -al menos en el caso de la planta de
Los Cortijos, en Caracas- se registraron enfrentamientos entre
los bandos, situación que dejó un saldo de varios
heridos, según indicó Rómulo Torres, uno de
los tomistas.
Hasta ayer en la tarde se mantenían 22 centros de distribución
bloqueados e igual suerte corrían las plantas de Maracaibo
(Zulia), Valencia (Carabobo), Antímano (Caracas) y Barcelona
(Anzoátegui).
El secretario general de la Federación Nacional de Ex
Trabajadores de Coca-Cola y de Polar, Pedro Medina, explicó
que hoy los secretarios generales de las organizaciones que
apoyan la causa en la embotelladora acudirán a la Vicepresidencia
de la República o al Palacio de Miraflores, para solicitar
la mediación de una autoridad en el conflicto que mantienen
los ex fleteros con la empresa.
No es la primera vez que las instalaciones de Coca-Cola Femsa
son bloqueadas. Desde el año 2006 la situación se
ha presentado en cinco oportunidades. Sólo en lo que
va de año los manifestantes han tomado en tres ocasiones
diferentes las sedes de la embotelladora, lo que ha ocasionado
pérdidas por encima de los 15 millones de dólares
a la empresa.
Tanto la Asamblea Nacional como el Tribunal Supremo de Justicia
intentaron resolver la situación pero, mientras algunos
ex fleteros cuestionan la imparcialidad del Parlamento, la
máxima instancia judicial del país anunció
ayer el cese de la mesa de mediación que buscaba solución
al conflicto.
"Se nos fue de las manos el problema. Eso ahora queda a nivel
de los tribunales regionales o de negociaciones entre la empresa
y los ex concesionarios", explicó el magistrado Juan
Rafael Perdomo, quien durante meses sirvió de mediador
entre las partes.
La decisión firmada por los integrantes de la Sala Social
del TSJ indica que los ex fleteros "jurídicamente no
tienen derecho alguno que reclamar a la empresa", pues sus
casos prescribieron o ya fueron sentenciados por otras instancias.
Perdomo aseguró que darle la razón a los tomistas
significa "derrumbar un edificio de Derecho completo y eso
no lo puede permitir ningún gobierno", dijo.
El magistrado señaló que los reclamantes tienen
derecho a protestar, pero que deben abrir el espacio para
que la gente pueda trabajar.
CON INFORMACIÓN DE MIRIAM RIVERO