DANIEL RICARDO HERNÁNDEZ
EL UNIVERSAL
El Instituto de Ciencias Ambientales (ICAE) de la Universidad
de los Andes ha desarrollado estudios en Mérida, según
los cuales un aumento de la temperatura promedio de 3,5 grados
centígrados durante este siglo podría hacer que
se pierda hasta 98% de la extensión del páramo andino
altiandino, el piso superior, ubicado por encima de los 4.000
metros de altura.
Vivian Salas, directora ejecutiva de Bioparques, una de las
organizaciones que participa en el programa conservacionista
Proyecto Páramo Andino (PPA), dice que, bajo semejante
escenario "las especies del páramos estarían en
peligro". Yaneth Saade, gerente de comunicaciones de la misma
ONG, añade que "el ecosistema de los páramos es
uno de los que tiene mayor biodiversidad; dicen que tiene
mucho más que el Amazonas. La especie más afectada
allí, de la flora en particular, es el frailejón
que es originario de los páramos venezolanos. Cuando
te imaginas un páramo te imaginas un frailejón.
Perderíamos una especie endémica".
Pero los efectos del calentamiento afectarían mucho
más que a este delicado ecosistema: "Se estaría
perjudicando incluso al Amazonas, porque el agua del Amazonas
viene de los Andes. Desaparecen los Andes y desaparece el
Amazonas. Y si desaparecen los bosques desaparecen los sumideros
de carbono, que es lo que ayuda a balancear nuestras emisiones.
Sería catastrófico", subraya Salas.