CARACAS, sábado 04 de julio, 2009 | Actualizado hace
Londres.- El suizo Roger Federer, número 2 del mundo, se metió ayer en su séptima final consecutiva en el torneo de Wimbledon tras derrotar por 7-6 (3), 7-5 y 6-3 en 2 horas y 2 minutos al alemán Tommy Haas en la pista Central.
El astro de Basilea disputará mañana la ronda decisiva al estadounidense Andy Roddick, quien por su parte despachó al local Andy Murray con parciales de 6-4, 4-6, 7-6 (9-7) y 7-6 (7-5).
"Creo que Tommy ha jugado extremadamente bien y por eso estoy tan contento de haber podido clasificarme, porque sabía que iba a haber peligro. Es increíble estar aquí otra vez", indicó el segundo cabeza de serie nada más terminar el choque en la "Catedral".
Federer, que tendrá la oportunidad de batir otro récord si suma su decimoquinto Grand Slam -actualmente comparte marca con Pete Sampras, con 14 "grandes"-, reconoció que le resultaba "increíble" volver a estar en una final en Wimbledon y que sería "una gran ocasión" para meterse en los libros de historia, reseñó EFE.
Haas es un hombre que se mueve por la superficie verde con comodidad. Y ayer, al menos durante el principio, volvió a dar trabajo a Federer, como hiciera ya en Roland Garros, cuando obligó al numero 2, en los octavos de final, a remontar 2 sets para proseguir su andadura por tierras francesas.
El pulso en la "Catedral" arrancó igualado. El germano le plantaba cara al hombre más temido en el circuito (con permiso del español Rafa Nadal), no regalando puntos en la hierba del All England Club.
Haas empezó suelto, con buenas subidas a la red y manteniéndose agresivo con 6 "aces" en el primer set.
Pero las cosas variaron y cada vez se empezó a ver a un Haas que tropezaba con más frecuencia en momentos clave. Sus 31 errores no forzados por los 15 de Federer fueron significativos.
El cinco veces ganador de Wimbledon acumuló 49 winners por 28 de su rival, mostrándose intratable con un saque demoledor que presionaba a un Haas cada vez más debilitado.
El germano nunca tuvo ocasión de romper el saque de Federer que, por contra, convirtió 2 de las 8 ocasiones de break que tuvo durante el encuentro.
Finalmente los nervios hicieron mella en un Haas que incurrió en 5 dobles faltas (Federer sólo cometió 1 en todo el duelo) y que comenzó a fallar pelotas fáciles. Federer, cada vez más sólido, selló la victoria en 3 sets tras cerrar el tercero con un incontestable 6-3.
Llora el Reino Unido
En la otra semifinal masculina, el estadounidense Andy Roddick se deshizo de Andy Murray en y destrozó la ilusión que el Reino Unido había puesto en que su ídolo pudiera acceder a la final del torneo e intentar así la proeza de convertirse en el primer británico en ganar Wimbledon desde que Fred Perry lo lograra hace 76 años.
El partido estuvo equilibrado durante las tres horas y siete minutos que duró, algo que reflejó también el marcador, que finalizó con un ajustado 6-4, 4-6, 7-6 y 7-6, con dos tie-breaks incluidos que provocaron un aumento de las pulsaciones en más de uno.
Las estadísticas también son ejemplo de lo parejo que estuvo el partido: los 20 "aces" de Roddick fueron superados por los 25 de Murray.
Roddick ya llegó a la final del torneo londinense en 2004 y 2005, cuando perdió, precisamente, frente a Federer, por lo que este domingo tendrá la oportunidad perfecta de redimirse.
04:04 PM.
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