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Cromo
andamos
por el mundo
experimentando la muerte
de los cabellos blancos de las palabras
atravesamos la vida con el nombre del miedo
y el consuelo de algún vino que nos sostiene
la urgencia de escribir
no se sabe para quién
el fuego la savia de las plantas vaciadas de astros
la vida multigrafiada y distribuida así
a través de la lengua gratuitamente
el amargo sabor de este país contaminado
las manchas en la boca herida de los tigres de papel
entre tanto duermo a la velocidad de los pipelines
esbozo cromos para una colección de sueños lunares
y al despertar la incoherente ciudad odia
a quien debería amar
el tiempo se escurre en la música silente de este mar
al amigo mío como envidio esa tarde de fuego
en la que deseaba morir y volver
Pasión
Visítame
antes de que envejezca
toma estas palabras llenas de miedo y sorpréndeme
con tu rostro de Modigliani suicida
tengo
un balcón amplio lleno de malvas
y la marejada de las noches pobladas de peces voladores
ven
a verme
antes que la bruma penetre los cimientos
las piedras nacaradas de este volcán la lava del deseo
subiendo a la boca sulfurosa de los espejos
ven
antes
que despierte en mí el grito
de alguna tierna Jeanne Hébuterne la pasión
se derrama cuando tu ausencia se aferra a las velas
prontas a vaciarse en oro
te pierdo
en el sueño de los paisajes marítimos
estas heridas de barro y cuarzo
los ojos pasmados en la inabarcable agua
ven
con tu
sabor de azúcar quemada que cerca del corazón
que no sabe como tocarte
NINGÚN
BARCO
regresó antes o después de ti
la noche alteró el vino endulzado de los dioses
sin que un suspiro brotase
en la penumbra azul de los días que te evocan
es tarde
estoy enfermo en el milenio que termina
los grandes rumbos de la pasión me molestan
otro cuerpo amarga el olvido del mío
tengo nostalgia de una mano sobre el rostro
la melancolía de los ojos de los ahogados
más nunca pedí a la muerte un paño limpio
para vender o pedir el ámbar de los tuyos
me queda este texto antiguo desierto de alas
sobre la piel mordida por las cenizas de vuelo
las horas como heridas de afilados dientes
donde tiemblan algunos cuerpos que fueron míos
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