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Bienal Mariano Picón-Salas
Crónica
anunciada de una bienal
Brindar tributo
a Picón-Salas, historiador de la cultura y uno de los intelectuales
que más
contribuyó a la formación del pensamiento venezolano, no encuentra
mejor marco que su ciudad natal: Mérida. Y es allí, en su terruño,
donde se celebra la Bienal que legítimamente
se apropió de su nombre desde la primera edición. Es allí, a partir
del próximo martes,
en la V Bienal de Literatura Mariano Picón-Salas, que serán
homenajeados el poeta
Eugenio Montejo y la narradora Victoria de Stefano. In memoriam:
Salvador Garmendia,
Caupolicán Ovalles y Julio Miranda. La Biblioteca Ayacucho presentará
otro título
del ensayista merideño, Meditación de Europa, y la Casa Nacional
de las Letras Andrés Bello
un volumen que recoge textos de escritores de distintas generaciones,
compilados
por Julio Miranda, que revalorizan su obra. Julio Ortega, quien
pronunciará el discurso
de apertura, recibirá el nombramiento de profesor emérito otorgado
por la Universidad
de Los Andes que, además, "en un acto sin precedentes en la vida
universitaria del país",
concederá los doctorados Honoris Causa a los poetas Ramón
Palomares,
Rafael Cadenas y Juan Sánchez Peláez. Allí se dirá, también, con
Ednodio Quintero,
"como se ve, una alta preferencia por la poesía"

Iconografía de Mariano Picón-Salas / Biblioteca
Ayacucho
Don Mariano Picón-Salas vuelto presencia
Todo comenzó
en un solar
La Bienal de Literatura "Mariano Picón-Salas",
que este año celebra su V edición, se ha convertido
en uno de los acontecimientos culturales más importantes
del país e incluso de Latinoamérica. Hace exactamente
diez años, en 1991, por esta época canicular de junio,
Diómedes Cordero, Gregory Zambrano y este relator,
que juntos trabajábamos en la Revista Solar, en una
decisión más bien impulsiva y voluntariosa, apostamos
por la realización en Mérida de un encuentro de escritores
que respondiera a las exigencias de la modernidad. El primer objetivo
de ese evento, que imaginábamos de carácter permanente,
era el de honrar la memoria y la obra del más insigne hombre
del terruño merideño, don Mariano Picón-Salas.
La convocatoria serviría además como punto de referencia
cultural y plataforma para el intercambio de ideas, y fue concebida
desde un principio como un campo abierto a la discusión y
la crítica. Luego de meses de vueltas, revueltas, gestiones
y algunos sobresaltos, el proyecto cristalizó con la realización
de la I Bienal en noviembre de ese mismo año. Y aquel evento
memorable superó todas nuestras expectativas. Justo es decir
que obtuvimos el apoyo del entonces gobernador, doctor Jesús
Rondón Nucete, de la Universidad de Los Andes, del Conac,
de la Fundación Bigott y de la Fundación Polar.
Señalar
los logros obtenidos en esa I Bienal y en las tres siguientes, sería
una tarea ardua y autocomplaciente. Bastaría decir que a
estas cuatro convocatorias han asistido algo más de un centenar
de invitados internacionales del más alto nivel: narradores,
poetas, críticos, ensayistas, profesores de Literatura y
verdaderas figuras del acontecer cultural de Hispanoamérica
y Europa. Pues desde un primer momento el perfil de la Bienal de
Mérida (como se le conoce entre los círculos de intelectuales)
ha sido definido por su calidad. Sería injusto, sin embargo,
dejar de nombrar a los protagonistas más conspicuos de la
cita merideña. He ahí una muestra mínima de
narradores extranjeros: Sergio Pitol, César Aira, Enrique
Vila-Matas, Juan Villoro, Jesús Díaz, Hernán
Lara Zavala, Edgardo Rodríguez Juliá, Héctor
Abad Faciolince, Manlio Argueta, Sergio Chejfec, Silvia Molina,
Héctor Libertella, Adolfo Castañón, R. H. Moreno
Durán.
La presencia
de escritores venezolanos ha sido multitudinaria. Y les puedo asegurar
que no estamos utilizando un calificativo exagerado. Un ejercicio
de memoria más bien colosal consistiría en determinar
quiénes no han sido convocados. En una ocasión invitamos
al que podríamos denominar como la máxima vaca
sagrada, y nos respondió con un atento telegrama declinando
la invitación.
Cada Bienal
ha sido una oportunidad única para rendir homenajes a nuestros
más destacados creadores. Estos reconocimientos mezclan el
afecto personal y el análisis de la obra del homenajeado,
y se convierten en actos de reencuentro y emotividad. Así
fueron reconocidas las figuras cumbres de nuestras letras: Juan
Liscano, Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas, Ramón
Palomares, Ana Enriqueta Terán, Salvador Garmendia, Juan
Calzadilla, Alejandro Rossi, Carlos César Rodríguez,
Armando Rojas Guardia, Laura Antillano, Oswaldo Trejo, Alfredo Silva
Estrada. Como se ve, una alta preferencia por la poesía.
Otro de los
atractivos de la Bienal de Mérida lo constituye el concurso
literario que, dentro de diversos géneros, se convoca en
cada ocasión. Y que ha confirmado el talento de escritores
veteranos y también ha dado a conocer nuevos y sólidos
valores. Ana Teresa Torres, Carlos Noguera, Milagros Mata Gil, Julio
Miranda, Armando Rojas Guardia, Antonio López Ortega y Miguel
Angel Campos han sido algunos de los galardonados.
A
la quinta, la de los vencidos.
Es decir, los vencedores
En los últimos diez años es mucha el agua que ha corrido
bajo los puentes. Y son múltiples los acontecimientos que
han cambiado el rostro del país. La cultura, uno de los patrimonios
más valiosos de la nación, no ha escapado a esta dinámica.
Y así en los últimos tres años se ha generado
una serie de transformaciones que exigen una respuesta crítica
y constructiva por parte de los agentes creadores de nuestra cultura.
Obedeciendo a esa inquietud, el tema que se ha escogido como marco
de referencia para la V Bienal de Literatura "Mariano Picón-Salas"
es "Memoria, Cultura y Democracia en América Latina",
con mesas de discusión tan atractivas y polémicas
como las siguientes: "Nación, Soberanía y Democracia",
"Cultura de los vencedores, culturas conquistadas", "Identidades,
recuperación y resistencias de un continente inventado",
"¿Existe una Cultura Latinoamericana?". Veremos
y oiremos en ellas a intelectuales de diversas tendencias -y procedencias-
como Luis Britto García, Alberto Ruy Sánchez, Tarek
Williams Saab, Juan José Saer, Sergio Dahbar, Augusto Roa
Bastos, Elías Pino Iturrieta, Edmond Cros, Angela Zago, François
Delprat, y muchos otros, exponiendo sus ideas acerca de estos temas
candentes y de actualidad.
Don Mariano
Picón-Salas cumplió en enero de este año
su primer centenario de nacimiento. Y con tal motivo, la Bienal
de Literatura que se honra con su nombre dedicará un día
entero, en tres mesas de discusión, al estudio y análisis
de su obra. El discurso de orden que inaugura la Bienal será
dictado por Julio Ortega, reconocido crítico y estudioso
de la Literatura Latinoamericana, y versará asimismo acerca
de la figura señera de Picón-Salas.
En esta ocasión
los homenajeados son el poeta Eugenio Montejo y la ensayista
y narradora Victoria de Stefano, escritores destacados y
representativos de una generación activa y en plena madurez,
y que aún tiene mucho por ofrecernos.
En actos por
demás justos y emotivos se recordará con testimonios
y lectura de sus obras a tres escritores desaparecidos, que además
de sus méritos indiscutibles estuvieron ligados muy estrechamente
a la Bienal de Mérida: Salvador Garmendia, Caupolicán
Ovalles y Julio Miranda.
La Bienal de Mérida cerrará con broche de oro. La
Universidad de Los Andes, por decisión unánime de
su Ilustre Consejo Universitario y en un acto sin precedentes en
la vida universitaria del país, concederá doctorados
Honoris Causa a los poetas Ramón Palomares, Rafael
Cadenas y Juan Sánchez Peláez. Las palabras
de presentación en tan solemne acontecimiento estarán
a cargo de la poetisa Patricia Guzmán. Me atrevo a
calificar este gesto magnífico de nuestra máxima casa
de estudios como un acto de "justicia poética".
Pues ¿quién se atrevería a dudar que estos
señores de la palabra son, en la actualidad y desde hace
mucho tiempo, nuestros vates mayores?
Una observación
para cerrar esta breve crónica. Por razones estratégicas
(y un tanto esotéricas) la V Bienal de Literatura "Mariano
Picón-Salas" coincide en el tiempo -y casi en el espacio-
con la IV Feria Internacional del Libro Universitario. Y en ambos
eventos el profesor Diómedes Cordero tiene una enorme
responsabilidad. Es presidente de la FILU 2001 y coordinador de
la V Bienal. Si el profesor Cordero sobrevive a las tareas
hercúleas que se ha impuesto, enfrentará dos opciones:
1) una pasantía en el Hospital "San Juan de Dios",
con su respectiva dotación de una docena de camisas de fuerza;
2) el reconocimiento unánime del mundo cultural venezolano
por una dedicación ejemplar y casi demente a una labor cuya
única recompensa la encontrará en el campo del espíritu.
Hacemos votos por esta última opción.
Ednodio Quintero.
Narrador y ensayista
La
gran convocatoria
Junio
es el mes de la gran convocatoria en la ciudad de Mérida:
el día 9 se inaugura la IV Feria Internacional del Libro
Universitario, con presencia de más de cuatrocientas editoriales
universitarias y privadas de casi todos los países latinoamericanos
y de países europeos como España y Francia; el 12
de junio, en correspondencia con la Feria, se inaugura la V Bienal
de Literatura "Mariano Picón-Salas", con presencia
de importantes escritores e investigadores del país, y con
un grupo significativo de invitados internacionales.
La Feria
La Feria es el gran acontecimiento del libro y la lectura. Rompiendo
los obstáculos de la circulación del libro, la Feria
hace posible la presencia de editoriales de diferentes países
y universidades. Muchos países han reconocido la importancia
del evento, y un signo de ello será la presencia de embajadores,
no sólo de países latinoamericanos sino también
de países asiáticos y africanos. Universidades de
esos países estarán presentes con sus ediciones en
el rescate de la actividad cultural más preciada: la lectura.
El primer objetivo
de la Feria es justamente crear los medios y los horizontes propicios
para la lectura. De allí que gran parte de su actividad esté
orientada a los jóvenes de los liceos y escuelas. Niños
y jóvenes de diferentes escuelas del Estado participarán
de un ámbito simbólico donde el libro adquiere particular
importancia.
La
Bienal
La Bienal, celebrada tradicionalmente en noviembre, se desplazó
en esta oportunidad de fecha para realizarse del 12 al 16 de junio,
coincidiendo con la Feria, para así convertir los dos eventos
en una gran convocatoria que festejará los cien años
de nacimiento de Mariano Picón-Salas. La Bienal tiene
en esta ocasión, como tema general, "Memoria, Cultura
y Democracia en América Latina", y su metodología
se regirá por mesas de trabajo. El programa está constituido
por nueve mesas, siete orientadas por la temática general
del evento, y dos que abrirán la discusión sobre la
obra de Mariano Picón-Salas.
La Bienal realizará
un gran homenaje a la obra de dos de nuestros escritores más
importantes, Victoria de Stefano y Eugenio Montejo.
El sábado
16 será un día especial donde el país, por
medio de su Bienal, convocará la presencia creadora de Salvador
Garmendia y Caupolicán Ovalles.
El día
jueves 14 de junio será la gran fiesta de la poesía.
La Universidad de Los Andes otorgará doctorados Honoris
Causa a Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas
y Ramón Palomares, escritores que han enriquecido
el genio de la lengua con sus versos de asombro y sabiduría.
La Universidad
de Los Andes reconocerá también la labor de difusión
de la cultura y literatura venezolanas en el exterior, confiriéndole
el nombramiento de profesor emérito al profesor peruano Julio
Ortega.
Decía
Pablo Neruda que los encuentros servían, entre otras
cosas, para saludar a los amigos. Es posible apropiarse de la frase
no en su filo sino en su densidad y decir que esta doble convocatoria
de Feria y Bienal es también un gran encuentro afectivo en
un país que necesita afirmación, cohesión,
diálogo con el otro y transformación de las heridas
o derrotas en surcos para nuevas apuestas de futuro.
A la cita acudirán,
entre otros, Luis Britto García y Luis Alberto Crespo, Igor
Barreto y Alfredo Chacón, Sergio Chejfec y Adriano González
León, Enrique Hernández D'Jesús y Rigoberto
Lanz, Javier Lasarte y Antonio López Ortega, Alberto Márquez
y Valentina Marulanda, Graciela Montaldo y Stefania Mosca, Carlos
Noguera y Carlos Pacheco, Gonzalo Ramírez y Rafael Rivas,
Oscar Rodríguez Ortiz y Angela Zago, Milagros Socorro y Ana
Teresa Torres, María Beatriz Medina y Héctor Silva
Michelena, Carmen Bustillos y Manuel Caballero, Elías Pino
Iturrieta y Marisela Gonzalo, Silda Cordoliani y Bettina Pacheco,
Freddy Castillo y Enrique Arenas, Gustavo Pereira y Anita Arenas,
Miguel Angel Campos y Morella Contramaestre, Sergio Dahbar y María
del Rosario Chacón, Luis Camilo Guevara y Eduardo Casanova,
Cósimo Mandrillo y Pedro Cuartín, Rafael José
Alfonzo e Isidoro Requena, Israel Centeno y Luz Marina Rivas, José
Antonio Castro y Humberto Mata, Laura Antillano y Tarek Williams
Saab, Sandra Caula y José Pérez, Patricia Guzmán,
Carmen Verde Arocha y Lolita Anillar, entre otros.
Si la salud se lo permite, nos acompañará Augusto
Roa Bastos, y entre otros invitados internacionales han confirmado
su presencia Juan José Saer, Daniel Samoilovich, Alan Pauls,
Susana Zanetti y Mónica Marinone, de Argentina; Nelson Osorio
y Noamí Nomes, de Chile; Julio Ortega, de Perú; José
Prats Sariol, de Cuba; Pedro Lastra (chileno), de USA; Francisco
Vicente Gómez, de España; Edmond Cros, François
Delprat y Gustavo Guerrero (venezolano), de Francia; Fernando Vallejo,
William Ospina y Héctor Abad Faciolince, de Colombia, entre
otros, así como la presencia de importantes escritores que
viven y escriben sus páginas en Mérida.
La Feria Internacional del Libro y la Bienal de Literatura se constituyen
en dos de las respuestas positivas que el país debe dar y
producir en la gran búsqueda de la promesa de felicidad que
todo pueblo merece y aspira.
Víctor
Bravo. Ensayista
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N°
36 Año IV
Caracas, sábado 09 de junio de 2001
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