Creación

SOPHIA DE MELLO BREYNER Y EUGENIO DE ANDRADE
PARA SALUDAR EL DIA NACIONAL DE PORTUGAL

Tras la palabra no oída

A la poesía escrita en portugués parece habérsele confiado el canto
"Venerable y antiguo / El canto para todos / Por todos entendido",
como rogase a la musa le enseñara Sophia de Mello Breyner Adresen
(Oporto, 1919), poeta que rescata el brillo de lo simple y saca a la superficie
todo enigma, que nombra lo sacro y se torna pagana. Y de ese magma sonoro también emerge la obra del además prosista y traductor Eugenio de Andrade (Ataláia, 1923), y emerge de sus ojos una "redonda hermosura (…) Breve arquitectura / de la melancolía. / Lágrima, apenas". Ambas voces son aquí referidas, en versión al español de Nidia Hernández,
para celebrar el Día Nacional de Portugal


Foto: Darío Gonçalvez
Eugenio de Andrade, todo por nombrar la tierra

 

Lluvia en la casa

La lluvia, otra vez la lluvia sobre los olivos.
No se por qué volvió esta tarde
si mi madre ya se fue,
ya no viene a la terraza para verla caer,
ya no levanta los ojos de su costura
para preguntar: Oyes?
Oigo, mamá, es otra vez la lluvia,
la lluvia sobre tu rostro.

 


Lágrima

De los ojos me caes,
redonda hermosura.
Casi fruto o luna,
caes desamparada.
Regresas al agua
más pura del día,
oscuro alimento
de altas azucenas.
Breve arquitectura
de la melancolía.
Lágrima, apenas.

Eugenio de Andrade
Versión: Nidia Hernández

 


Foto: cortesía Angria Ediciones

Sophia de Mello Breyner respira entre la sencillez
y el rigor formal

 

Musa

Musa enséñame el canto
Venerable y antiguo
El canto para todos
Por todos entendido

Musa enséñame el canto
El justo hermano de las cosas
Incendiador de la noche
Y en la tarde secreto

Musa enséñame el canto
En el que yo regrese
Sin demora y sin prisa
Tornada planta o piedra

O tornada pared
De la casa primigenia
O tornada murmullo
Del mar que la rodeaba

(Yo me acuerdo del suelo
De madera lavada
Y de su perfume
Que la atravesaba)

Musa enséñame el canto
Donde el mar respira
Cubierto de brillos
Musa enséñame el canto
Del recuadro de la ventana
Y del cuarto blanco

Que yo pueda decir como
La tarde ahí frisaba
En la mesa en la puerta
En el espejo en el cuerpo
Y como los rodeaba

Pues el tiempo me corta
El tiempo me divide
El tiempo me atraviesa
Y me separa viva
Del suelo y la pared
De la casa primitiva

Musa enséñame el canto
Venerable y antiguo
Para atrapar el brillo
De esa mañana pulida
Que posaba en la duna
Dulcemente sus dedos
Y clareaba las paredes
De la casa limpia y blanca

Musa enséñame el canto
Que me corte la garganta

 

 

Antinoo

Bajo el peso nocturno de los cabellos
O bajo la luna diurna de tu hombro
Busque el orden intacto del mundo
La palabra no oída

Largamente bajo el fuego o bajo el vidrio
Busqué en tu rostro
La revelación de dioses que desconozco

Sin embargo pasaste a través de mí
Como pasamos a través de la sombra.

 

 


Escucho

Escucho mas no sé
Si lo que oigo es el silencio
O a Dios

Escucho sin saber si estoy oyendo
El resonar de las planicies de vacío
O la conciencia atenta
Que en los confines del universo
Me descifra y mira

Sólo sé que camino como quien
Es visto amado y conocido
Y por eso en cada gesto pongo
Solemnidad y huella

Sophia de Mello Breyner Andresen
Versión: Nidia Hernández

 
N 36 Año V
Caracas, sábado
8 de junio
de 2002
 
 


De Madrid
a Caracas frente a la realidad actual del arte

Nela Ochoa: sin arte, no hay feria
(Thelma Carvallo)

 
 

Creación
Sophía de Mello Breyner
y Eugenio
de Andrade para saludar
el Día Nacional de Portugal

Tras la palabra no oída
(poemas
)

 

Apuntes

Traducción
y creación
(Alejandro Oliveros)

 
 

Mensaje
al pez
Notas contra-ambientales

Ni nos entendemos
ni nos matamos

(Aquiles Esté
)

 
 

Entrevista
Tomás Eloy Martínez rasga
la tela invisible
de lo real

Tras
la pesadilla
del hombre

(Doménico
Chiappe)

 

 

Reseña
"Sombras sobre el Hudson"
de Isaac Bashevis Singer

Incertidumbres del judío moderno
(Laura Arias
)