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APUNTES Diez años del Grupo Editorial Eclepsidra Libros reales A pesar de los cambios
"exteriores o aparentes" producidos en el lector
En un recital de poesía ofrecido hace poco en el Soma Café del Centro Cultural Trasnocho tuve algunos minutos para definir qué era lo que quería escribir. Estoy hablando de un segundo recital, con poetas jóvenes y consagrados, para celebrar diez años de la Colección Vitrales de Alejandría del Grupo Editorial Eclepsidra. Estuve pendiente del ambiente. Sí, todo cambia. Las arquitecturas, los paisajes, la fauna, los objetos, cambia la gente, y el tiempo sumergido en el ciberespacio galopa sobre todo cerebro y toda cabeza. Son cambios exteriores o aparentes. Formas y maneras de leer rápidas y novedosas se nos ofrecen todos los días. Mientras, cada quien guarda celosamente su libro secreto para ojear en las noches. Recuerdo las reuniones de poetas en los ochenta, cuando la preocupación era romper con la tradición para elaborar un lenguaje nutrido del anecdotario cotidiano de las voces de la calle y la ciudad, época que cierra con su vida y con su obra Martha Kornblith. Luego en los noventa, otra generación surge al rescate de los aportes de la vieja tradición, las referencias líricas de los maestros y la búsqueda espiritual como viaje interior. Hoy, ambas generaciones continúan desarrollando un trabajo serio y de calidad, en medio de la resignación ante el auge de la tecnología. La motivación y el impulso de estas reuniones a lo largo del tiempo, con el cambio de sus estéticas, es y será la poesía. Una poesía para escuchar, ahora en tertulias futuristas y refinadas. Una poesía para leer, en los libros de la franja azul de la Colección Vitrales de Alejandría. Así se han dado a conocer entre lectores y estudiantes, así los reconocemos fácilmente en los estantes de Kuai Mare y muchas otras librerías. El Grupo Editorial Eclepsidra, creado por Luis Gerardo Mármol, Martha Kornblith, José Luis Ochoa, Graciela Bonnet, Israel Centeno y Carmen Verde, fue resultado del taller de Rafael Arráiz Lucca en los ochenta. Un esfuerzo que está dirigido a acercarnos las voces de la joven poesía o de la escuela tradicional, también con Memorias de Altagracia, editorial dedicada a la narrativa dirigida por Israel Centeno y otra de ensayos. Los libros impresos, sus texturas y olores, fueron tema de conversación entre amigos hace algunos meses. El fetichismo del libro es una enfermedad más o menos grave según el caso, y está comprobado por testimonios que letra sobre papel mata página web en el acto. En medio de los cambios ideológicos, políticos, económicos, los cambios de decorados, escenografías y ambientes, la Colección Vitrales de Alejandría mantiene un stock de publicaciones de autores como Juan Liscano, Gabriela Rosas, Alexis Romero, Miguel Márquez, Alejandro Suárez, María Antonieta Flores, Erika Reginato, Leonardo Padrón, Moraima Guanipa, Vladimir Vera, Juan Sánchez Peláez, Blanca Elena Pantin y una larga lista de escritores que nos llegan en su formato original, el libro de carne y hueso, gracias a su directora Carmen Verde y a muchos de sus colaboradores. A través de coediciones sigue funcionando con una producción promedio de ocho libros al año y un tiraje de 500 ejemplares, con destinos internacionales, en las Ferias del Libro de Bogotá, Santo Domingo y lectores aficionados en Viena, Barcelona y Uruguay. Interesados en la palabra del otro, los pioneros de esta serie han publicado obras bilingües como Memoria ovalada de Enrique Moya (inglés-español) y Cuaderno de bitácora de Tobías Burghardt (alemán-español), es entonces cuando se nos revela la calidad de los vitrales, alojando fragmentos dispares, multicolores; así la diversidad de lenguajes y alientos poéticos tienen espacio en la Colección. La posibilidad de tener un libro real no se queda en el imaginario. La oportunidad de alimentar un fetiche con los propios deseos es algo tangible. Después de navegar y satisfacer ese impulso voyeur recorriendo el planeta en Internet, volvemos al libro secreto de la mesita de noche, al libro autografiado por el amigo o el autor recién descubierto. Celebrando los diez años de la Colección Vitrales de Alejandría, septiembre nos convoca de nuevo al encuentro con los poetas. Cada lunes de este mes, hasta el 30, estamos invitados a escuchar la palabra de noveles y consagrados. La esencia luminosa, refinada y cool de estas noches en Soma Café del Centro Cultural Trasnocho es una buena entrada para asumir, de una vez, ese viaje multidireccional que es la poesía. Thelma Carvallo. Escritora |
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